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Volver a trabajar después de ser madre marca un punto de inflexión en la vida de muchas mujeres. En este post te cuento algunos aspectos importantes que debes conocer.

Parece que fue ayer mismo cuando nació tu bebé y, de repente, tienes que incorporarte de nuevo a tu trabajo. Dieciséis semanas han pasado como un suspiro y aun no sabes como vas a organizarte, tienes un montón de dudas y tanto tu como tu bebé os necesitáis mutuamente.

Esta es la realidad de miles de mujeres cada año en nuestro país y puede ser una experiencia agotadora tanto física como mentalmente. Por eso es importante que la madre y su entorno se preparen para el momento de dejar al bebé al cuidado de familiares o guardería y la vuelta al mundo laboral.

En este post te cuento 8 cosas que aprendí de mi experiencia y pienso que pueden ayudar a otras mamás en esa situación. ¡Comenzamos!

8 cosas que debes saber sobre volver a trabajar después de ser madre

Puedes desear volver al trabajo, o no

Hay mujeres que tras dar a luz sienten la necesidad de incorporarse al trabajo lo antes posible. Bien porque el cuidado del bebé sea extenuante o porque su trabajo realmente les apasione. O simplemente porque necesitan salir del bucle de pañales y tomas de leche durante unas horas.

Otras, por el contrario, sufren solo con la idea de separarse de su recién nacido cuando termine su baja por maternidad. Algunas de estas mamás recientes aparcarán su vida laboral para dedicarse a tiempo completo a la crianza y otras, muy a su pesar, tendrán que incorporarse a su empleo.

¿Es la alguna de estas opciones mejor que otra? En absoluto. Tampoco nos convierte en mejores o peores madres querer o no reincorporarnos a nuestra vida laboral tras dar a luz.

Sin entrar en valorar la (cortísima) duración de la baja maternal en España, volver a trabajar después de ser madre es una decisión que debe tomar cada núcleo familiar y que está condicionada por infinidad de aspectos que solo ellos conocen. Aun así, la vuelta al trabajo siempre va a llevar ligada unas emociones muy fuertes que tanto la madre como su entorno deben comprender y respetar.

Volver a trabajar después de ser madre es una decisión que debe tomar cada núcleo familiar y que está condicionada por infinidad de aspectos que solo ellos conocen. Aun así, la vuelta al trabajo siempre va a llevar ligada unas… Clic para tuitear

No va a ser fácil adaptarte

Puedes pensar que todo va a ser cómo antes, pero pronto te darás cuenta de que no es así. La naturaleza, por motivos que ella conoce, no solo ha tenido a bien cambiar tu forma física tras el embarazo, sino que también ha cambiado la estructura de tu cerebro.

Así que prepárate para que durante los primeros meses – o años – tengas que trabajar bajo la influencia de las noches sin dormir y con un cerebro que funciona muy por debajo de sus capacidades.

En mi experiencia personal, puedo contarte que justo antes de tener a mi bebé acababa de aprobar una oposición realmente difícil para la que tuve que memorizar miles y miles de folios. Cuando me reincorporé después de ser madre no era capaz ni de retener un número de teléfono. Llegué a pensar que tenía algún tipo de problema físico. Pero no, era tan solo la maternidad.

volver a trabajar después de ser madre
Photo by Sarah Chai on Pexels.com

Tiempo de descanso, ¿eso qué es?

¿Recuerdas cuando terminaba tu jornada de trabajo y podías irte a casa a descansar? En las próximas décadas eso no va a volver a suceder. Porque cuando termina tu horario laboral, empieza el otro, el de verdad.

Al principio será tener al bebé casi siempre en brazos lo que ocupará tus «ratos libres», pero después se va animando el asunto: perseguir al bebé que gatea, llevarlo a jugar al parque, nuevamente perseguir al niño que ya corre, hacer de profesora, enfermera, cocinera, … Con la diferencia de que este segundo trabajo, el de la crianza, no tiene horario de salida, ni fines de semana ni vacaciones.

Confieso que algunas mañanas al llegar a la oficina me siento en mi silla y pienso «ay, por fin un poco de relax«. Y me consta que no soy la única.

Puedes ( y te recomiendo que lo hagas ) apoyarte en otras madres

Criar sola es muy difícil. Se puede, pero es muy complicado. Por eso siempre recomiendo que busques tu tribu, que te rodees de madres que estén en tu misma situación y con las que puedas compartir tus problemas y tus emociones.

Pueden ser amigas del parque, familiares, compañeras de trabajo o incluso una comunidad virtual (como este blog o los muchos que puedes encontrar en Madresfera), pero tener una red de mamás que te acompañen, aconsejen y den soporte hará que volver a trabajar después de ser madre sea mucho más llevadero.

Necesitas dos cosas : ayuda y organización

Compaginar la reincorporación al mundo laboral y la crianza de un recién nacido es una tarea complicada si intentamos hacerla a pecho descubierto. Imagina que tienes que mover un montón gigante de arena. Es mucho más sencillo si tienes herramientas, como una pala y una carretilla, que si intentas hacerlo simplemente con tus manos.

Bien, pues en este caso tus herramientas fundamentales son la ayuda y una buena organización. En cuanto te habitúes a delegar tareas y a planificarte correctamente, ese gigante montón de arena será pan comido para ti.

Si te interesa conocer más sobre organización y planificación puede que te interese leer estas entradas:

madre trabajadora
Photo by ShotPot on Pexels.com

Vas a sentir que lo haces todo mal

Cuando hablo con mujeres que acaban de volver a trabajar después de ser madre, hay un tema que se repite: sentir que lo haces todo mal. Que estás fracasando o cometiendo errores en los dos campos: en el trabajo y en tu maternidad. ¿Te suena?

Creo que aquí se unen la inseguridad, la culpa y la presión social de ser unas madres ejemplares y trabajadoras excelentes. ¡Menuda combinación!

Pues tengo una buena noticia para ti. No tienes ni que ser una madre perfecta ni que ser la empleada del año. Simplemente tienes que ser feliz. Y si para eso debes bajar tus niveles de exigencia, pues hazlo, no pasa absolutamente nada.

Nos ponemos, y nos ponen, expectativas altísimas que es imposible de cumplir y que solo nos generan frustración. A tus hijos no les importa que la ropa no esté perfectamente limpia o que se te haya olvidado una cita de revisión con el pediatra. Lo que ellos sí perciben es si su madre está triste y nerviosa o contenta y relajada, y es lo que realmente necesitan de ti: calma, presencia y alegría. Todo lo demás puede esperar.

Tener la cabeza en dos sitios a la vez

Me pasé el primer año de mi bebé con el móvil encima de la mesa de la oficina, mirándolo más veces de las que debería, esperando alguna llamada de la guardería e imaginándome todo tipo de escenarios catastróficos.

Aunque reconozco que mi caso es algo exagerado, es totalmente normal pensar en tu bebé mientras trabajas. ¿Habrá comido?, ¿estará llorando?, ¿me echará de menos? Son preguntas que todas las madres trabajadoras nos hacemos cuando estamos lejos de nuestros peques.

Volviendo a mi experiencia, los meses pasaban, mi hijo estaba perfectamente cuidado mientras yo trabajaba y aquella llamada tan temida jamás sucedió. Y de pronto me di cuenta de algo muy importante: Lo normal es que nunca pase nada. Lo normal es que todo salga bien.

Así que si te ves en una situación similar a la mía recuerda esto: tu hijo está bien cuidado por las personas a las que les has encomendado esa tarea. Y aunque es normal echarle de menos, no debes preocuparte.

madre besando a su bebé
Photo by Polina Tankilevitch on Pexels.com

Al final del día llega la recompensa

Volver a trabajar después de ser madre es una situación más o menos dura en función de muchos factores, especialmente si se ha producido demasiado pronto o si hay una lactancia materna de por medio.

Aun así, la satisfacción que sentirás cuando al llegar a casa tu bebé te mire y sonría de emoción hará que todos tus malestares pasen a otro plano. Al de las cosas que importan menos.

Por eso es importante que cuando por fin puedas estar de nuevo con tu bebé dejes atrás todas las preocupaciones, miedos o culpas y, simplemente, te dediques a disfrutar de esos momentos.


¿Tienes que incorporarte al trabajo y tienes alguna preocupación? ¿Cómo viviste volver a trabajar después de ser madre? Si te apetece puedes dejar tu comentario y así poder ayudar a otras mamás.

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