¿Tu hijo se porta mal? Entiende los motivos y encuentra la solución


Déjame hacerte unas preguntas: ¿alguna vez tu hijo ha tenido una rabieta en un lugar público y no has sabido cómo actuar? ¿Te has sentido alguna vez culpable por gritar o castigar a tus hijos por su mal comportamiento ? ¿No sabes como reaccionar cuando un niño se porta mal?

En este post vas a encontrar herramientas sencillas y útiles que te pueden ayudar a comprender y manejar estas situaciones. ¿Te gustaría saber más ? !Sigue leyendo!

Que nuestros hijos se porten mal es uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos en la crianza. Se trata de situaciones estresantes y desesperantes que, si no actuamos de una manera consciente y adulta, pueden desembocar en rabietas, peleas y gritos.


Si estas situaciones forman parte de tu vida cotidiana, seguramente te sentirás apenada y frustrada. Debo confesarte que yo misma me he visto en esa situación y la sensación es de absoluta impotencia.


Sin embargo, existe una técnica de educación y crianza que puede ayudarte a controlar todas esas situaciones y mejorar la convivencia con tus hijos. Esta corriente educativa se llama Disciplina Positiva y es tremendamente útil para resolver conflictos con los más pequeños de la casa.

Hay muchas causas por las que un niño se porta mal
Imagen: Flickr

Disciplina positiva

La disciplina positiva es una alternativa para  educar a los niños que se aleja del sistema tradicional de crianza que durante muchos años se ha llevado a cabo y mediante el cual la mayoría de nosotros hemos sido educados.


Al contrario del sistema tradicional que se basa en el autoritarismo (obedéceme por que soy tu padre/madre) y las amenazas y castigos, la disciplina Positiva se basa en dos pilares fundamentales: Firmeza y Amabilidad.

¿Se trata entonces de que los niños hagan lo que quieran cuando les apetece? Rotundamente no. La Disciplina Positiva se basa en poner una serie de límites a los niños actuando con determinación pero de manera respetuosa con la naturaleza de tus hijos.

A lo largo de las páginas de este blog vas a encontrar recursos y más información sobre esta interesante manera de educar. De momento, como introducción, en este post vamos a entender el origen del mal comportamiento y como podemos manejarlo.

La Disciplina Positiva se basa en establecer límites con firmeza y amabilidad

Entendiendo el mal comportamiento

Todos los niños quieren portarse bien. Está dentro de su código genético para sobrevivir.

Desde el origen de nuestra especie, somos seres sociales que dependen de la comunidad para poder subsistir. Tanto es así que vivir en grupos o comunidades ha permitido a los humanos obtener alimentos, defenderse de las amenazas y evolucionar hasta lo que somos hoy en día.

Por este motivo, los niños desde el mismo momento del nacimiento saben instintivamente que sin el grupo de adultos que los protege, cuida y alimenta no tienen opción alguna de sobrevivir en el mundo.

Por eso está en la naturaleza de los niños agradarnos, pertenecer al grupo, sentirse parte de las personas que forman su entorno. Así, podemos afirmar que los niños tienden a portarse bien, a desarrollar buenas relaciones con sus cuidadores, para ser queridos y protegidos.

Entonces ¿por qué a veces mi hijo se porta mal? Pues , principalmente, por los motivos que vas a ver a continuación.

Niño enfadado se porta mal
Imagen Flickr

El origen del mal comportamiento

Es posible que alguna vez hayas escuchado las siguientes frases cuando tu hijo se porta mal:

  • «está retándote para ponerte a prueba»
  • «se está burlando de ti, está midiendo tu autoridad»
  • «se porta mal a propósito, es malo»

¿Realmente crees que un niño de 2 años tiene una rabieta para ponerte a prueba? ¿O que puede actuar con maldad? Yo, honestamente, creo que no.

El mal comportamiento de un niño en una determinada situación, suele responder a uno o más de los factores que te expongo a continuación y conocerlos será clave para comprender por qué tu hijo actúa de una manera o de otra:

Los niños no disponen de las herramientas del lenguaje que tenemos los adultos, no saben expresar sus sentimientos, en ocasiones porque incluso no saben poner nombre a lo que sienten. Las palabras frustración, ira, decepción… no existen en el vocabulario de los niños pequeños, no saben categorizar sus emociones ni comunicárnoslas de manera verbal. Por este motivo, muchas veces recurren al mal comportamiento como vía de expresar todo lo que sienten.

La corteza cerebral no está plenamente desarrollada hasta aproximadamente los seis años, de modo que los niños más pequeños actúan de una manera muy emocional e impulsiva. Ellos se mueven en un mundo de emociones muy intensas , en su máxima expresión, y que no tienen capacidad aun para controlar, lo cual puede llevarles a tener rabietas o comportamientos que nos desagradan.

En muchas ocasiones nuestros hijos se ven inmersos en  una serie de situaciones que pertenecen al mundo de los adultos y para las cuales no están preparados .

Otras veces, el mal comportamiento de un niño puede deberse a que sus necesidades no están siendo satisfechas.

Para que lo veas con más claridad , te voy a poner dos ejemplos:

Martina, de 5 años lleva una hora en la sala de espera del dentista. Lo más normal es que se aburra y comience a inquietarse y a intentar subirse a las sillas, sacar las revistas del revistero, correr por toda la sala, en definitiva, se «porta mal».

En este caso lo que entendemos por mal comportamiento no es más que el comportamiento normal de un niño : jugar, explorar, experimentar, moverse, etc. Podemos ver con facilidad que el problema no es el comportamiento del niño, sino la intención de que se comporte como lo que no es: un adulto.

  Marcos, de 3 años, está acostumbrado a cenar a las 7 de la tarde y acostarse a las 8. Pero hoy hemos decidido llevarlo a las 7,30 al centro comercial porque tenemos que realizar unas compras

¿Qué creéis que sucederá? Podemos imaginarlo con facilidad. Marcos tendrá hambre y posiblemente sueño, así que iniciará una rabieta en cualquier momento y empezará a llorar sin motivo aparente. ¿Estaría Marcos portándose mal? Desde mi punto de vista, no. Simplemente está manifestando, de la única manera que conoce, su malestar y la necesidad de irse a casa a cenar y dormir.

Detrás de un niño que se porta mal hay un niño desanimado

Rudolf Dreikurs – Psiquiatra y educador.
Niña en calma
Fuente: Pixabay

¿Qué hacer cuando un niño se porta mal?

Con toda esta información, la próxima vez que tu hijo inicie una rabieta o un mal comportamiento, puedes formularte las siguientes preguntas:

  • ¿está intentando transmitirme alguna emoción o sentimiento?
  • ¿está viviendo una situación para la que no está preparado de acuerdo a su edad y desarrollo?
  • ¿están todas sus necesidades (hambre, sueño, frío) cubiertas?

Haz la prueba y te sorprenderá la cantidad de circunstancias externas que pueden hacer que un niño tenga un mal comportamiento. En muchas de la situaciones detrás de un mal comportamiento se esconde la necesidad de comunicarte algo que no sabe hacer a través del lenguaje.

La Disciplina Positiva engloba el mal comportamiento en cuatro categorías en función de su naturaleza y su manera de resolverlo. En este post solo veremos las estrategias generales para manejar la situación cuando un niño se porta mal, pero si tienes interés en conocer estas categorías en este blog encontrarás más información.

Ante una situación en la que tu hijo se esté portando mal, estos consejos pueden ayudarte:

  1. Busca un lugar seguro

    Si el mal comportamiento de tus hijos está poniéndoles en peligro (por ejemplo, cruzar la calle por el sitio equivocado) lo primero que debes hacer es llevarles a un lugar donde ese peligro no exista.

  2. Jamás recurras al castigo físico

    Lo único que generarás es frustración, resentimiento y sentimiento de venganza. Y lo peor de todo, tu hijo aprenderá que la violencia es una opción válida para resolver conflictos.

  3. Da ejemplo

    Tus hijos no te escuchan, te miran. Si estás intentando que dejen de gritar, no tiene sentido que tu grites más alto. Debe existir una coherencia entre lo que pides que hagan y lo que haces.

  4. Ponte a su nivel

    Agáchate hasta que vuestros ojos estén a la misma altura y háblale con voz calmada y firme. Intenta conectar con él mediante frases sencillas como, por ejemplo, «no voy a dejar que pegues a tu hermana» o «no voy a dejar que grites en el restaurante» y repíteselas una y otra vez como si fuera un mantra. En medio de una discusión no es buena idea iniciar una negociación, eso llegará más tarde.

  5. Mantén la calma

    Recuerda que eres la figura adulta, intenta controlar los nervios. Puedes respirar o contar hasta 10. En caso de que la situación te sobrepase, puedes pedirle a alguien que te releve y salir fuera unos minutos para poder recomponerte y volver.

  6. Cuidado con los insultos y las etiquetas

    Expresiones como «eres malo» o «pareces tonto» minan profundamente la autoestima del niño y le hacen sentirse excluido del grupo. Recuerda que aunque es pequeño es un ser humano y por ello merece ser respetado.

  7. Evita las comparaciones

    Comparar el comportamiento de dos niños (sobre todo si son hermanos) solo va a generar un malestar profundo en el niño y empeorar la situación. Así que frases del tipo «ese niño se porta mejor que tu» no deberían utilizarse.

  8. Busca el origen del comportamiento

    Pregúntate a qué responde el comportamiento de tu hijo, si está intentando transmitirte algún mensaje o si tiene alguna necesidad no cubierta

  9. Ten empatía

    Recuerda que tan solo es un niño aprendiendo a vivir en un mundo de adultos y que los errores que cometa son valiosas oportunidades para aprender.

«Quiéreme cuando menos me lo merezca, porque será cuando más lo necesite»

Rosa Jové – Psicóloga infantil
niños riendo
Imagen Pixabay

Conocer el motivo original por el que tu hijo se porta mal te dará la llave para poder controlarlo. Y sobre todo ten presente : la tendencia natural de los niños es portarse bien.

¿Alguna vez te has visto en una situación así? ¿y cuál ha sido tu reacción? Me encantará leer tus comentarios.

Y si crees que le puede interesar a alguna otra mamá, compártelo en tus redes sociales.

¡Muchas gracias por leerme!

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10 Comments

  1. Madre mia. Pedazo post. Me ha encantado. Me ha venido muy bien para ponerme en situación. Me encanta como lo jas planteado. Aunque muchas veces acabo desquiciada y veo que no puedo mas intento sacar el contexto de la situacion y plantear el problema por asi decirlo desde ese punto. Tienen hambre, sueño, aburrimiento… Siempre hay algo detras. Y las rabietas…. Hace mucho aprendi a respetarlas como lo que son. Ellos las necesitan y nosotros debemos mantener la calma.

    1. mamá hace magia

      ¡¡Gracias por tu comentario, Pilar!! Hacer un cambio de mirada hacia la infancia es una tarea ardua, implica mucha autocrítica. Pero los resultados merecen la pena todo el esfuerzo. Un saludo!

  2. LA CRIANZA DE LOS HIJOS ES CUANTO MENOS DESAFIANTE, Y ES VERDAD QUE A VECES HAY ALGÚN DESQUICIE Y NO ES FÁCIL SER EL SER ADULTO CALMADO LA VERDAD. pERO TIENES TODA LA RAZÓN Y TUS PAUTAS SON LAS MÁS IDÓNEAS PARA LLEVAR A CABO. ME MOLESTA MUCHÍSIMO CUANDO ALGUNO DE MIS HIJOS ESTÁ INQUIETO Y VIENE UN OPINÓLOGO A DECIR QUE QUÉ MALO ES O SE ESTÁ PORTANDO MAL, ASÍ QUE SÍ QUE HAY MUCHA GENTE EN LA SOCIEDAD QUE SIGUEN UTILIZANDO LA MANERA DE EDUCAR ANTIGUA.
    gRACIAS POR TODA LA INFORMACIÓN. UN ABRAZO

    1. mamá hace magia

      Muchas gracias por comentar!! ¡¡Y que complicado es lidiar con los opinólogos!! Cada una debe elegir el tipo de educación y crianza para sus hijos, y si tu opción es la crianza respetuosa te animo a mantenerte firme en tu camino. A la larga tus hijos te lo agradecerán. Un saludo!

  3. LidIa

    Ay señor, mi niño (el varon) es muy revolToso y tengo que estar todo el dia riñendole.. a veces lloro de impoTencia porque no entiendo Que es lo que le pasa cuando se pone a hacer berrinches… ahora puede que entienda ciertos comportamientos.. me ha venido genial el post… gracias

    1. mamá hace magia

      Gracias por tu comentario Lidia! Lo más importante es mantener la calma y trabajar la paciencia. Sé que es complicado no perder los nervios a veces, pero no te agobies. Intenta ser empática con el niño y comprenderle. Seguro que estás siendo una madre estupenda. Si quieres recibir más información y contenido exclusivo puedes suscrubirte a nuestra newsletter. Es totalmente gratis. Un saludo!!!

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