Autocuidado: ¿Cómo puede ayudarte?

El autocuidado es una herramienta muy útil para afrontar la crianza de los hijos de una manera más consciente y feliz

Son las 6 de la tarde, acabas de llegar a casa después de una jornada agotadora, toca hacer deberes, cenas, baños, recoger la casa, empiezas a perder la paciencia, estás muy cansada, los niños no quieren acostarse, explotas, gritas, llantos, no hay nada de cena, discutes con tu pareja… y cuando por fin consigues meterte en la cama estás extenuada, frustrada, te sientes culpable por haber perdido los nervios y sientes que no puedes más.

¿Te resulta familiar? ¿Te has visto alguna vez en esa situación? ¿Sientes que estás perdiendo el control sobre tu vida y quieres recuperar las riendas?

En este post, voy a mostrarte una de las herramientas más valiosas para que empieces a sentirte mejor contigo misma y con los demás: el AUTOCUIDADO.

mujer triste
A veces la vida nos puede llevar a nuestro límite. Fuente: Pixabay

¿Que es el autocuidado?

Debemos el término de autocuidado a Dorothea Orem, una enfermera estadounidense de mediados del siglo XX, que lo definió como «la práctica de actividades que los individuos inician y realizan para el mantenimiento de su propia vida, salud y bienestar”. Es decir, cuidarse a sí mismo.

Posteriormente, la Organización Mundial de la Salud lo definió como “todo lo que hacemos por nosotros mismos para establecer y mantener la salud, prevenir y manejar la enfermedad.” 

El autocuidado es, en definitiva,  un término muy amplio que engloba desde el mantenimiento de la higiene, la nutrición, la actividad deportiva, los hábitos saludables, etc.

Seguramente en este punto estás pensando que tú ya te cuidas, llevas una buena alimentación, haces ejercicio siempre que puedes e intentas mantener  un estilo de vida saludable.

mujer en piscina
Cuidarse para poder cuidar a los demás. Imagen: Pixabay

Pero solo con esto no es suficiente, hay mucho más. Antes de continuar, déjame hablarte sobre el Síndrome del Burnout o síndrome del cuidador.

Síndrome del Burnout o del cuidador

Se trata de un problema que afecta a quienes cuidan y atienden a personas que dependen de ellas, y que se manifiesta con agotamiento físico y mental, irritabilidad, impaciencia con la persona al cuidado, aislamiento social, manifestaciones físicas (dolores de cabeza, nauseas…) y que en los casos más graves puede desencadenar ansiedad o depresión. ¿Te suena?

Aunque inicialmente este síndrome se contempla como un problema que afecta a cuidadores de enfermos o ancianos, el cuidado de los hijos, sumado a las obligaciones laborales, sociales, el mantenimiento de las tareas del hogar, la pareja, etc pueden hacer que las madres nos encontremos en una situación similar. 

Así que si eres madre o dedicas parte de su tiempo a cuidar a otros, te interesa seguir leyendo para conocer como prevenir entrar en esta peligrosa situación a través del autocuidado.

¿Cómo puede el autocuidado mejorar tu calidad de vida?

Es muy sencillo. Si no estás bien, no puedes cuidar. O dicho de otra manera:  para cuidar a los demás, primero debes cuidarte tu.

Y aquí es donde viene la gran revelación, nadie va a venir a cuidarte. Debes ser tú la que, de manera consciente y activa, tomes decisiones orientadas a mejorar tu estado de salud tanto físico como mental.

A través de acciones pequeñas y sencillas puedes mejorar tu estado de ánimo, tu relación con los demás y el modo en que afrontas los problemas cotidianos.

No se trata de egoísmo, en absoluto. Justo al contrario. Es un acto de generosidad hacia tu familia y tu entorno. Cuanto mejor te encuentres tú, mejor vas a poder atender a las personas que dependen de ti y a las que quieres.

Además, notarás que tu actitud ante la vida será mucho mejor y disfrutareis de momentos en familia más agradables.

En resumen, tus hijos se sentirán más felices si tu estás bien.

Un ejemplo clásico de autocuidado:
Si alguna vez has viajado en avión te habrás dado cuenta que cuando el personal de a bordo explica las recomendaciones de seguridad dice lo siguiente:
«En caso de despresurización colóquense las mascarillas; los pasajeros que viajen con niños, deben colocarse la máscara a ellos mismos primero, y después colocársela a los niños«
La razón es que si el adulto no se pone la mascarilla y se desmaya por la falta de oxígeno no va a poder ponérsela al niño ni ayudarle a salir del avión en caso de ser necesario.
Es un ejemplo claro de que si yo no me cuido, no voy a poder cuidar a los demás ¿lo ves?

Ventajas del autocuidado

Veamos ahora, las 5 principales ventajas que el autocuidado tiene:

  1. Mejora tu autoestima: en ocasiones nuestra faceta de madre monopoliza todas las horas del día y nuestros pensamientos. El autocuidado te va a permitir reafirmar tu identidad como mujer, haciéndote sentir más válida y mejor contigo misma.
  2. Mejora la relación con las personas a las que cuidas: es decir, con tus hijos. Gracias a las acciones que realices para cuidarte tu mal humor irá desapareciendo, tendrás más paciencia y sobre todo más ganas de disfrutar del tiempo que pasas con ellos
  3. Tu estado de salud lo agradecerá: disminuirá tu sensación de cansancio o dolores musculares o de cabeza
  4. Tu relación de pareja saldrá beneficiada: estarás más alegre y comunicativa, e incluso ¡puede que te veas más guapa!
  5. Afrontarás los problemas cotidianos con mejor ánimo y energía renovada: el autocuidado no te va a convertir en invencible, pero te puede ayudar a encarar la vida con una actitud diferente y , sobre todo, más positiva.

Con todas estas ventajas merece la pena llevarlo a la  práctica ¿no crees?

mujer tomando café y mirando un bosque
A veces una simple taza de té caliente puede ser suficiente para mejorar tu ánimo. Imagen: Pixabay

Hay mil maneras de autocuidarse, elige la tuya

Lo primero que quiero dejar claro, es que para cuidarse no hace falta una gran inversión de tiempo ni de dinero. 

Obviamente una semana en una playa paradisiaca sería una buena opción, pero si no está a tu alcance no supone ningún obstáculo para cuidarte.

El primer paso es hacer un ejercicio mental para identificar esa actividad que va a ser la piedra angular de tu autocuidado. Y para ello sólo tienes que contestar a la siguiente pregunta: ¿qué te hace sentir bien?.

Puede ser un paseo sin prisa  por la ciudad , hacer punto, escuchar tu música favorita sin que te interrumpan, darte una relajante ducha caliente o tomar un café con una amiga. Como verás ninguna de estas opciones requiere mucho tiempo ni dinero.

Lo importante es elegir algo que a tí te haga sentir bien, que te cargue las pilas y te conecte contigo misma.

En segundo lugar, hay que tomar una serie de determinaciones para poder llevarlo a la práctica. Aquí te recomiendo  ser firme y constante, anteponerte a los demás. Al principio puede resultar extraño para tu entorno, pero piensa que es tu salud física y mental la que está en juego.

mujer haciendo deporte
Practicar algún deporte puede ser muy buena opción, pero no es la única… Imagen: Pixabay

Trucos para aplicar el autocuidado

A continuación te explico algunos tips para poder realizar esa actividad de autocuidado:

  1. Definir la duración: lo que tu consideres que necesitas. Una opción interesante puede ser empezar por 15 o 20 minutos un día de la semana, y después ir aumentando si lo deseas.
  2. Reservar un hueco en la agenda: uno de los principales errores es por ejemplo pensar “cada semana voy a ir una hora al gimnasio”, porque seguramente tu día a día se llene de otras actividades y cuando te quieras dar cuenta habrá llegado el domingo sin cumplir tu objetivo. En lugar de eso puedes decir: “el miércoles por la tarde voy a ir al gimnasio de 7 a 8” y marcarlo en tu agenda como tarea importante.
  3. Santificar tu momento de autocuidado: y para ello necesitas la colaboración de tu entorno. El momento que tu dediques a cuidarte debe ser respetado por los que te rodean, sin interrupciones salvo extrema gravedad (no encontrar los pijamas de los niños en el armario no cuenta como extrema gravedad). 
  4. Pedir ayuda: esta es quizá la parte más difícil. No debes sentirte mal por delegar tareas y pedir a quienes te quieren que te ayuden a cuidarte. Nadie puede cargar con todas las responsabilidades y obligaciones del mundo, así que relájate y date un respiro.
madre y bebé felices
Mereces vivir la maternidad de una manera relajada y feliz. Imagen: Pixabay

Y para finalizar , una última recomendación: trátate bien. Escucha el tono con el que te hablas a tí misma, intenta que sea amable y cariñoso. La forma en que nos hablamos dice mucho de nuestra autoestima y de cómo nos vemos. Así que quiérete mucho y cuídate, mamá

¿Te ha resultado interesante?¿A qué dedicas tu tiempo de autocuidado? Deja tus comentarios y gracias por leerme.

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